La textilería es reconocida como una de las manifestaciones más importantes del arte tradicional peruano gracias a la transmisión de sofisticadas técnicas desarrolladas y transmitidas por siglos de generación en generación. Uno de los centros de mayor producción es Huancavelica, donde hombres y mujeres se dedican a la producción de prendas, unas destinadas al uso personal y otras a la comercialización. Los chullos, chuspas y chalinas son tejidos a palitos o croché, técnicas que distinguen a las mujeres; mientras que las mantas, llicllas, chumpis y huatanas tejidas en telar, así como la costura a máquina, las aplicaciones y el bordado son propios de los hombres. Los niños también aportan a la producción artesanal, se inician generalmente con el tejido de medias y guantes. En los textiles de Huancavelica se emplea la lana de oveja y la fibra de alpaca y, desde hace unas décadas, las fibras sintéticas. Exponen sus tejidos tejedoras de las comunidades campesinas del distrito de Acorio quienes están agrupadas en la Asociación Sol de Oro.
